Escuela Normal Superior Profr.
José E. Medrano R.
Título:
2 de octubre no se olvida.
Materia:
Comprensión y producción de textos.
Alumna:
Julia Alejandra Cota Aguirre.
Docente:
Mtra. María del Refugio Sandoval.
Directora:
Mtra. Astrid Tarín Barrón.
Hidalgo del Parral, Chih., octubre 2020.
2 de octubre no se olvida.
Como ya lo marca el título de este escrito, el 2 de octubre de 1968 varios grupos de élite reprimieron violentamente a un gran número de estudiantes, docentes, intelectuales, trabajadores y profesionales, que se reunieron en la plaza Tlatelolco exigiendo respeto a la autonomía de la universidad, la libertad de los presos políticos y del Estado con la única finalidad de la represión y mejores condiciones laborales para una mejora académica con excelente rendimiento estudiantil.
Con el tiempo, las actividades de movilización fueron desarrollando una ganancia en aceptación generalizada, requiriendo razones más generales, como el acceso a la educación, la democratización de los medios, el fin del hostigamiento gubernamental y el desarrollo de instituciones.
El gobierno de Gustavo Díaz Ordaz reforzó las medidas de seguridad y desplegó tropas. Bajo la intervención de una próxima manifestación, el equipo élite disparó al azar contra los manifestantes. El incidente resultó en al menos 200 muertes, aunque los datos oficiales reportaron 20 muertes, decenas de heridos y cientos de personas desaparecidas bajo custodia. Varios periodistas aseguraron que, tras el tiroteo, varios estudiantes sufrieron diversas torturas en los alrededores de la plaza.
(Ordóñez, 2019)
A mi punto de vista, creo que la educación en un país es primordial para un excelente desarrollo del mismo, entonces, los Estados del mismo tienen que tomar en cuenta que es de suma importancia y marcarlo como primordial, ya que, el país puede llegar a ser de los subdesarrollados y mejorar de manera autónoma, participante y ética de cada uno de sus ciudadanos.
Creo que todos los participantes de las manifestaciones tenían unas metas e inteligencia muy elevadas, pero no lo suficiente para caer en cuenta de que existen cosas con las que no se puede pelear, siempre existe algún oponente con el cual no vamos a tener la dicha de ser ganadores, y es bueno intentar siempre y cuando tengamos en cuenta las consecuencias que pueden llegar a surgir.
“Como está escrito en el texto del Caballero de la armadura oxidada, -Cuando aprendáis a aceptar en lugar de esperar, tendréis menos decepciones.” (Fisher, 1987).
Confirmo que era mejor ver desde un punto de vista externo el gobierno que se eligió en ese entonces, caer en cuenta lo que en realidad tenemos como país y llegar a la conclusión de que el gobierno se muestra falso al inicio, pero realmente su verdadera intención de cambiar y apoyar a la ciudadanía es muy pobre. Es malo tener altas expectativas de lo que claramente sabemos que es pobre, pues siempre existe el riesgo de quedar completamente ilusionado y sin ninguna esperanza de cambio alguno.
En conclusión, creo que los manifestantes dieron todo de si para lograr un cambio, pero lo que no tomaron en cuenta es que los pensamientos ajenos a ellos eran sumamente débiles para poder razonar lo que realmente se quería lograr y no estuvieron para la satisfacción de una aceptación generalizada.
Bibliografía
Almaraz, L. (02 de 10 de 2018). cultura colectiva news. Obtenido de cultura colectiva news: https://www.google.com/search?q=2+de+octubre+no+se+olvida+reflexion&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=2ahUKEwih85r5gLjsAhVxIDQIHUAACSwQ_AUoAXoECAUQAw&biw=1366&bih=657
Fisher, R. (1987). El caballero de la armadura oxidada. Barcelona, España.: Ediciones Obelisco.
Ordóñez, C. (02 de 10 de 2019). Expansión política. Obtenido de Expansión política: https://politica.expansion.mx/voces/2019/10/02/por-que-nos-arde-el-2-de-octubre
“He leído muchos libros, pero me he olvidado de la mayoría. Pero entonces, ¿cuál es el propósito de la lectura? " Esta fue la pregunta que un alumno le hizo una vez a su Maestro. El Maestro no respondió en ese momento. Sin embargo, después de unos días, mientras él y el joven alumno estaban sentados cerca de un río, dijo que tenía sed y le pidió al niño que le trajera un poco de agua con un colador viejo y sucio que había en el suelo. El alumno se sobresaltó, porque sabía que era un pedido sin lógica. Sin embargo, no pudo contradecir a su Maestro y, habiendo tomado el cedazo, comenzó a realizar esta absurda tarea. Cada vez que sumergía el colador en el río para traer un poco de agua para llevar a su Maestro, ni siquiera podía dar un paso hacia él, ya que no quedaba ni una gota en el colador. Lo intentó y lo intentó decenas de veces pero, por mucho que trató de correr más rápido desde la orilla hasta su Maestro, el agua siguió pasando por todos los agujeros del tamiz y se perd...
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